Cada vez es más habitual: Ir a la óptica y ver recibir la siguiente noticia: «Le ha aumentado la miopía, y hay que cambiar las lentes».
Pero, ¿Cuando nos debería preocupar?. La respuesta no es muy difícil, aunque si algo compleja.
Por un lado, gracias a la evidencia científica, sabemos, que si aumenta 0,25 en 6 meses o 0,50 dioptrías en 1 año, debemos tomar medidas, porque la miopía, o, lo que es lo mismo, el tamaño del ojo está creciendo más de lo que debería por su edad.
Por ello, además de estos datos, que se refieren a medidas tomadas en consulta relacionadas con la graduación, podemos estar más seguros sobre el aumento (preocupante o no) de la miopía, midiendo la longitud axial («tamaño o longitud») del globo ocular, con un biómetro.
También, estudios recientes sobre miopía, toman en consideración la «Reserva hipermetrópica», es decir, la hipermetropía que tienen los niños. Esta hipermetropía (contrario, se puede decir a la miopía), debería ser mayor de 1,5 dioptrías, que sería un «umbral de seguridad» para el desarrollo de la miopía, independientemente de la edad y el género.
Según expertos, un concepto muy actual en el «Control de la miopía» es el de : PREMIOPÍA, es decir, una graduación que está en torno a ≤0,75 y >0,50 dioptrías en niños, (hipermetropía) y que depende de otros factores en los que debemos englobar: edad y factores de riesgo.
Cuando hablamos de factores de riesgo, además de la edad de aparición de la miopía, antecedentes de miopía de los progenitores, también nos referimos al uso de la visión: uso de pantallas, móviles, tablets, ordenadores, video juegos etc, tienen una influencia fundamental para el desarrollos de la miopía.
Con estos datos, podemos, al menos tomar medidas de prevención y seguimiento de la graduación de los más jóvenes.
Es por ello, que en Clínica Mª Cristina, la Dra Emilia Novillo insiste en la importancia de realizar exámenes visuales a niños y adolescentes de forma habitual y constante.
Pon su visión en manos de expertos en Salud Visual y Control de Miopía.
